Día 27 - Diversiones Inocentes

Tesoros Devocionales - El Poder Espiritual Charles Finney

 

 

Día 27

Diversiones Inocentes

 

“Ya sea que coman o beban cualquier otra cosa, háganlo todo para la gloria de Dios.”

 

1 CORINTIOS 10:31

 

 

 Oigo hablar mucho sobre la indulgencia con las diversiones inocentes. A la luz de las palabras de Pablo es claro que no es inocente comprometerse en diversiones tan solo por satisfacer el deseo de divertirse. Dios ha hecho que el comer y el beber nos sean agradables, pero este placer no debe ser nuestra máxima razón para ser indulgentes con él. Debemos tener un motivo superior a la auto-gratificación. Dios no ha dicho: “Busquen lo que quieran por que lo quieren” sino “Hagan todo por amor a Dios y al prójimo”. Ninguna diversión es inocente a menos que su motivación sea complacer y honrar a Dios. Para que sea inocente la diversión a la cual nos dedicamos, debemos creer que complace y honra al Señor más que cualquiera otra cosa que pudiéramos realizar en ese momento. Cualquier cosa inferior resultará en disminución del poder espiritual.

 

Ninguna diversión puede ser inocente si involucra la disipación de tiempo y dinero que podría ser mejor empleado para la gloria de Dios y el beneficio del hombre. La vida es corta. El tiempo es precioso. Vivimos en un mundo caído que está en desesperada necesidad de luz Espiritual. Se nos pide que trabajemos mientras dura el día.

 

Ninguna diversión es inocente a menos que su motivación sea complacer y honrar a Dios.

 

Todo nuestro tiempo y nuestro dinero son del Señor. Nosotros mismos somos del Señor. La manera tan liviana en que se mira este asunto sorprende y alarma.

Me temo que es exactamente en este punto donde muchos creyentes se desilusionan. Hablando de diversiones se preguntan: “¿Y qué hay de malo en ellas? Mirando las cosas superficialmente, no ven nada contrario a la moral, y por lo tanto lo juzgan como inocente. No se preguntan si la acción se realiza con la atención puesta en la gloria y el reino de Dios. Ningún acto o curso de acción se debe tener por inocente sin inquirir en los motivos principales de la persona que actúa.

Entonces, ¿nunca debemos buscar tales diversiones? Yo respondo que es nuestro privilegio y nuestra tarea vivir por encima del deseo de tales cosas. Cada deseo debe ser sometido, viviendo en la luz Dios y en la comunión con el Espíritu, para no sentir la necesidad de tales diversiones para disfrutar y estar satisfechos. La mayor y la mas pura de las diversiones es hacer la voluntad de Dios.

 

Señor Jesús, vivo en un mundo que se consume en la búsqueda del placer. Llévame al lugar

secreto de tu presencia y que yo descubra en ti mis deleites. Espíritu Santo, no puedo acabar

con el desorden a menos que tú obres poderosamente en mi vida. Amén.