Día 11 - Un Corazón Sensible

Tesoros Devocionales - El Poder Espiritual Charles Finney

 

 

Día 11

Un corazón Sensible

 

“vendrá el enemigo como rio, mas el espíritu del Señor levantara bandera contra Él.”

 

ISAÍAS 59:19

 

 

Un indicador claro del póder espiritual que actúa en  la vida de un creyente es que la maldad de los malos le causa incomodidad, lo aflige, lo abruma.

 

A veces parece que los creyentes no les importan lo que hace la gente que los rodea. O si hablan de ello lo hacen de una manera fría, endurecida e insensible, como Si ya los incrédulos no tuvieran remedio. Tienen una disposición de reproche y no sienten hacia ellos la compasión del hijo de Dios. Pero a veces la conducta de los perversos lleva a los creyentes a orar, los conmueve, los aflige y toca sus corazones de tal modo y que pueden llorar día y noche, y en ves de reprenderlos y reprocharles, oran sinceramente por ellos. Por eso usted debe esperar poder de lo alto. Ciertamente es un avivamiento que ya ha comenzado en su corazón.

 

Si a los cristianos se les hace sentir que no tienen esperanza sino en Dios… ciertamente

habrá un avivamiento.

 

A veces el mal se levanta en oposición a la religión. Y cuando este hecho mueve a los creyentes a postrarse sobre sus rodillas en oración a Dios con lágrimas y fuertes clamores, puede estar seguro que habrá un movimiento del espíritu. La fuerza y el avance de la maldad no es evidencia de que no va haber avivamiento. A menudo es el tiempo para que Dios obre. Si el demonio esta logrando algo nuevo en oposición a la obra de Dios, esto lleva a los creyentes o más cerca o más lejos de Dios; a hundirse en la carnalidad o en algo que solo hace que las cosas sean peor. Frecuentemente la más afrentosa iniquidad de los impíos es seguida por un avivamiento. Si a los cristianos se les hace sentir que no tienen esperanza sino en Dios, y se levantan y le rinden honor y suplican por la salvación de las almas de los incrédulos, ciertamente habrá un avivamiento. Que el infierno hierva si quiere y que vomite tantos demonios como le sea posible, si ello lleva a los creyentes a acercarse a Dios, el infierno no puede estorbar el poder del Espíritu Santo. Que satanás haga sonar su trompeta tan fuerte como quiera, si por ello los cristianos se humillan y oran, entonces pronto verán el fuerte brazo del Señor moviéndose en un avivamiento. He conocido casos cuando sea desencadenado un avivamiento sobre las mismas huestes del enemigo casi tan repentinamente como el sonido de un trueno, dañándole la fiesta en un instante.

 

Señor todo poderoso, enséñame a llorar por los pecadores. Yo les he reprochado y

reprendido lo suficiente. Ahora te pido que te manifiestes a ellos por tu poder. Y así vengo

ante ti, y presento sus nombres y sus rostros Oh Señor, ten misericordia de ellos. Amén.