Día 29 - Crecimiento Espiritual

Tesoros Devocionales - El Poder Espiritual Charles Finney

 

 

 

Día 29

Crecimiento Espiritual

 

“Más bien crezcan en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo”.

 

2 PEDRO 3:18

 

 

Un requisito para crecer en la gracia y para tener poder espiritual es una intensa disposición y constancia en buscar un momento de la luz espiritual mediante la iluminación del Espíritu Santo. Y no obtendrá efectiva luz espiritual si no es por la enseñanza y revelación interior del Espíritu. La logrará solo si conserva la actitud de un discípulo de Cristo. Recuerde lo que Él mismo dijo: “Cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:33). Él no será su divino maestro, a través del Espíritu Santo, a menos que renuncie al yo y viva en un estado de continua consagración a Él. Para obtener y preservar las enseñanzas de Cristo, por su Espíritu Santo, debe orar por ellas de continua y fervientemente, y tener cuidado de no resistirlo ni agraviarlo.

Otra condición para el crecimiento en la gracia es constante conformidad y adaptación con las enseñanzas del Espíritu, manteniendo nuestras convicciones junto con nuestro creciente conocimiento de la voluntad de Dios.

 

Cada paso en la vida cristiana debe ser dado bajo la influencia del Espíritu Santo.

 

Una mayor presencia y saturación de la plenitud del Espíritu es otra condición del crecimiento en el favor de Dios. No se puede enfatizar demasiado en que cada paso en la vida cristiana debe ser dado bajo la influencia del Espíritu Santo. Algo que se debe lograr es la total enseñanza y guía del Espíritu para que en todas las cosas sea guiado por Él. “Así que les digo: vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa” (Gálatas 5:16). “porque si ustedes viven conforme a la naturaleza pecaminosa, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán” (Romanos 8:13).

 

“La mentalidad pecaminosa es muerte, mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz” (Romanos 8:6). Por lo tanto, recuerde siempre que para crecer en la gracia debe crecer en la posesión de la plenitud del Espíritu Santo en su corazón.

 

Espíritu Santo, sin la luz que tú traes a mi senda no puedo continuar. Permaneceré ignorante

de la verdad espiritual, a menos que Tú me enseñes. Sin tu manifiesta presencia seguiré

atado al pecado. Continúa tu obra redentora en mí. Amén.