Día 24 - Discipulado Santo

Tesoros Devocionales - El Poder Espiritual Charles Finney

 

 

 

Día 24

Discipulado Santo

 

“Sean llenos del Espíritu.”

 

EFESIOS 5:18

 

 

Cuáles son las consecuencias de tener el poder del Espíritu de Dios obrando en su vida? Una de ellas es que le darán el calificativo de excéntrico, y probablemente lo merezca. No he conocido a una persona llena del Espíritu Santo que la gente no llame excéntrica. Y la razón es que son personas muy diferentes a los demás. Actúan bajo influencias diferentes, tienen una visión diferente de las cosas, los mueve motivos diferentes, y son guiados por un espíritu diferente. Usted puede estar tan saturado del Espíritu de Dios que su manera de actuar parezca extraña y excéntrica a quienes no comprenden su conducta. El apóstol Pablo fue acusado de estar loco por quienes no entendieron su forma de actuar (Hechos 26:24). Pero la verdad fue que el apóstol vio el asunto con tal claridad que puso en él toda su alma. Caminar con Dios y vivir por encima de las normas mundanas, lo pone a usted en conflicto con el mundo.

 

Caminar con Dios y vivir por encima de las normas mundanas, lo pone

a usted en conflicto con el mundo.

 

Si usted tiene el Espíritu de Dios se sentirá acongojado por la iglesia y por el mundo. Algunos creyentes piden la llenura del Espíritu pensando que así serán perfectamente felices. Jamás hubo un error más grande. Lea su Biblia y mire cómo los profetas y los apóstolos siempre estaban gimiendo y angustiándose por el estado de la iglesia y del mundo. El apóstol Pablo habló de llevar siempre en su cuerpo la muerte del Señor Jesús (2 Corintios 4:10-12). Mientras más tenga del Espíritu, verá con mayor claridad la condición de los pecadores y de los creyentes y más se afligirá por ellos. Muchas veces su dolor y tristeza serán indecibles (Romanos 9:1-3).

 

Y a menudo sentirá pena también por la condición del ministerio. Los creyentes espirituales frecuentemente lloran y gimen en secreto cuando ven las mentes nubladas de los ministros en relación con el Espíritu, su mundanalidad y su respeto a los hombres. La espiritualidad del ministerio, aunque real, es con frecuencia tan superficial, que el pastor no puede simpatizar, y no simpatiza con quienes son espirituales. La predicación no satisface sus necesidades, no les provee alimento, no van con su experiencia. Aunque predique sana doctrina, todavía está en la edad de la infancia espiritual y necesita ser alimento para nutrir a la iglesia.

 

Padre Santo, yo sé que seguir a Jesús implica un llamado a separarme del mundo. Lléname

con tu Espíritu Santo para que yo pueda hacer un impacto en las vidas de quienes me

rodean. Considero como el privilegio más grande ser llamado tu hijo. Amén.