¿COMO ES TU CAMINAR CON DIOS?

 

Examina la senda de tus pies Y todos tus caminos sean rectos. No te desvíes a la derecha ni a la izquierda.  Proverbios 4:26-27.

Dios sigue buscando hombres y mujeres que quieran caminar con Él. Tú y yo debemos ser personas que quieran pasar tiempo con Dios, que busquen tener una relación de intimidad y compañerismo con Él, hablar con Él, caminar a su lado y hacerlo parte de nuestra vida diaria, de nuestro trabajo, familia y disfrutar su compañía en todo momento.

Piensa cómo se siente caminar con alguien en el mundo físico. Para entender qué significa caminar con Dios en un nivel espiritual, considera qué significa literalmente caminar con un amigo o familiar. Pregúntate cómo interactúas con esa persona. ¿Qué esperas de esa persona y cómo te expresas o comportas en su presencia? ¿De qué platicarías? ¿qué le confiarías?

Cuando caminas con alguien, los dos viajan en una misma dirección. Sus pasos se mueven a un ritmo similar para que ninguno de los dos se quede atrás. Ambos caminan juntos y se prestan atención el uno al otro. En resumen, existe un sentido general de armonía, unidad y comunión entre ambos durante su caminata.

Enoc es el primer hombre que, según la Biblia, caminó con Dios. Como tal, él es probablemente el ejemplo más utilizado para ilustrar el concepto. Según las escrituras: "Caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios" (Génesis 5:22–24).

El punto central de este pasaje es que Enoc estaba en comunión con Dios a lo largo de su vida, todo el tiempo Dios fue su amigo y camino a su lado. Tanto así; que Dios se lo llevó al paraíso al final de sus días. Si bien este pasaje no sugiere que todo aquel que camine con Dios será llevado al cielo sin probar la muerte, sí implica que caminar con Dios abre el camino hacia ese lugar.

Un día, Jesús les dijo a sus discípulos, “Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. (San Juan.14:4-6) Los que conocen y siguen este camino jamás se desviaran.

Judas también le hizo otra pregunta, ¿Cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? “Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. (San Juan.14:24-25)

Una de las evidencias que presenta Jesús sobre los que dicen amarle es que guardan su palabra, y esto trae una triple bendición más. Jesús dice que tendremos el amor del padre, y entonces Jesús y el padre vienen a nosotros, y pasan a morar en nosotros. ¿Te imaginas caminar con el padre y con Jesús diariamente, además de venir vivir en nuestro corazón? Jesús dice: “El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él”. (San Juan 14:21)

MI ESTIMAD@, si ya estás en el camino esfuérzate en seguir en él. “Mirad, pues, que hagáis como Jehová vuestro Dios os ha mandado; no os apartéis a diestra ni a siniestra. Andad en todo el camino que Jehová vuestro Dios os ha mandado, para que viváis y os vaya bien, y tengáis largos días en la tierra que habéis de poseer”. (Deuteronomio. 5:32-33)

Si Jesús es santo, el padre también lo es. Ellos no habitan con el pecado ni en la inmoralidad. Si dices amar al Padre y a Jesús, escudriña tu corazón, no sea que estén ausentes de tu vida. Su palabra dice:  Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. (Efesios. 5:15-17)

Y por último recordemos estas palabras de Isaías. “Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará”. (Isaías 35:8) AMEN.

 

UNCIÓN DE LO ALTO.